Château L'Eglise Clinet
A unos pasos de la pequeña iglesia de Saint‑Jean en Pomerol se esconde Château L’Eglise‑Clinet, una propiedad diminuta cuya reputación supera con creces su tamaño. Sus orígenes se sitúan a comienzos del siglo XIX; con compras sucesivas y la unión de Clos L’Eglise con parcelas vinculadas a Clinet, el dominio fue tomando forma. El capítulo moderno empezó en 1983, cuando Denis Durantou transformó viñedo y bodega con disciplina absoluta.
Gravas sobre arcillas oscuras, con zonas de hierro, dan al Merlot profundidad y tensión. El Cabernet Franc añade un trazo fresco y vertical. Vendimia manual, rendimientos bajos y vinificación por parcelas hacen el resto.
La madera nueva funciona como estructura, no como maquillaje. Así nace un Pomerol de precisión: concentrado pero ágil, tanino sedoso y una longitud silenciosa que parece girar alrededor del campanario.Château L'Eglise Clinet
A unos pasos de la pequeña iglesia de Saint‑Jean en Pomerol se esconde Château L’Eglise‑Clinet, una propiedad diminuta cuya reputación supera con creces su tamaño. Sus orígenes se sitúan a comienzos del siglo XIX; con compras sucesivas y la unión de Clos L’Eglise con parcelas vinculadas a Clinet, el dominio fue tomando forma. El capítulo moderno empezó en 1983, cuando Denis Durantou transformó viñedo y bodega con disciplina absoluta.
Gravas sobre arcillas oscuras, con zonas de hierro, dan al Merlot profundidad y tensión. El Cabernet Franc añade un trazo fresco y vertical. Vendimia manual, rendimientos bajos y vinificación por parcelas hacen el resto.
La madera nueva funciona como estructura, no como maquillaje. Así nace un Pomerol de precisión: concentrado pero ágil, tanino sedoso y una longitud silenciosa que parece girar alrededor del campanario.