Château des Laurets

En el Libournais, entre Puisseguin‑Saint‑Émilion y Montagne‑Saint‑Émilion, Château des Laurets se apoya en laderas orientadas al sur con afloramientos de caliza. Desde la adquisición y renovación impulsadas por el barón Benjamin de Rothschild en los años 2000, la finca ha reforzado precisión y consistencia sin perder la huella de los suelos arcillo‑calcáreos.

El Merlot manda, con apoyo de Cabernet Franc; el enfoque es parcelario, con manejo de la canopia, control de rendimientos y vendimia manual selectiva. En bodega, vinificaciones separadas y extracciones medidas buscan que la densidad se exprese con estructura y ligereza, no con peso.

La crianza en roble francés, según el lote en barrica y formatos mayores, se orienta a la integración y a una línea larga. Así se posiciona como una referencia sólida de los satélites de Saint‑Émilion, muy útil para cartas premium que quieren Bordeaux auténtico y distinto.

Château des Laurets

En el Libournais, entre Puisseguin‑Saint‑Émilion y Montagne‑Saint‑Émilion, Château des Laurets se apoya en laderas orientadas al sur con afloramientos de caliza. Desde la adquisición y renovación impulsadas por el barón Benjamin de Rothschild en los años 2000, la finca ha reforzado precisión y consistencia sin perder la huella de los suelos arcillo‑calcáreos.

El Merlot manda, con apoyo de Cabernet Franc; el enfoque es parcelario, con manejo de la canopia, control de rendimientos y vendimia manual selectiva. En bodega, vinificaciones separadas y extracciones medidas buscan que la densidad se exprese con estructura y ligereza, no con peso.

La crianza en roble francés, según el lote en barrica y formatos mayores, se orienta a la integración y a una línea larga. Así se posiciona como una referencia sólida de los satélites de Saint‑Émilion, muy útil para cartas premium que quieren Bordeaux auténtico y distinto.