Marchesi Antinori

En las colinas de la Toscana, Marchesi Antinori escribe historia desde 1385, con una saga familiar de 26 generaciones entre Florencia y el corazón del Chianti Classico.

El viñedo se entiende por parcelas: suelos de galestro y calizas, exposiciones cambiantes y alturas que modulan la madurez. El Sangiovese se selecciona con precisión, fermenta con control —a veces con levaduras autóctonas— y luego se cría en fudres y/o barrica, con afinamientos medidos, para construir textura sin eclipsar el terroir.

Con el espíritu del antiguo gremio de vinateros florentinos, la casa combina tradición e innovación: inversiones en bodegas de baja huella, investigación en campo y una visión de largo plazo que sigue redefiniendo la Toscana, sin perder el hilo de sus viñas históricas y de su memoria.

Marchesi Antinori

En las colinas de la Toscana, Marchesi Antinori escribe historia desde 1385, con una saga familiar de 26 generaciones entre Florencia y el corazón del Chianti Classico.

El viñedo se entiende por parcelas: suelos de galestro y calizas, exposiciones cambiantes y alturas que modulan la madurez. El Sangiovese se selecciona con precisión, fermenta con control —a veces con levaduras autóctonas— y luego se cría en fudres y/o barrica, con afinamientos medidos, para construir textura sin eclipsar el terroir.

Con el espíritu del antiguo gremio de vinateros florentinos, la casa combina tradición e innovación: inversiones en bodegas de baja huella, investigación en campo y una visión de largo plazo que sigue redefiniendo la Toscana, sin perder el hilo de sus viñas históricas y de su memoria.