Marques de Murrieta
En Marqués de Murrieta, en Rioja Alta cerca de Logroño, comienza en 1852 un capítulo central del vino español. Don Luciano de Murrieta llevó desde Burdeos una nueva idea de crianza y longevidad a Rioja; en 1872 adquirió la Finca Ygay, que sigue siendo el corazón de la bodega.Las 300 hectáreas de Finca Ygay se sitúan al sur de Rioja Alta y rodean la bodega y el castillo. Tempranillo, Graciano, Mazuelo y Garnacha definen la estructura clásica del tinto riojano, mientras Viura y otras blancas mantienen la tradición de blancos de larga guarda. Reserva, Gran Reserva y crianza paciente son gramática cultural.
Marqués de Murrieta es aristocracia riojana sin inmovilidad. Con Vicente Dalmau Cebrián-Sagarriga y María Vargas, une arquitectura histórica, precisión de viña y sensibilidad moderna.