Walewska
Entre la tradición del vodka polaco y la precisión actual, en Polonia con Walewska aparece un vodka de grano puro de claridad cristalina. La triple destilación, con cortes precisos, y la rectificación cuidadosa afinan el corazón del destilado: perfil seco, sedoso y limpio, con una frescura nítida que se mantiene en el final.
El nombre evoca a Maria Walewska, condesa vinculada a la era napoleónica y al espíritu de un país. Esa idea de nobleza se traduce en textura: suavidad controlada, poca aspereza y una persistencia larga. Tras la rectificación, una fina filtración aporta brillo adicional y un pulido casi mineral.
Muy frío se disfruta impecable solo; en un Martini transparente permanece firme y seco, y en un Mule moderno regala una sorprendente sensación de seda en boca, elegante y refrescante.Walewska
Entre la tradición del vodka polaco y la precisión actual, en Polonia con Walewska aparece un vodka de grano puro de claridad cristalina. La triple destilación, con cortes precisos, y la rectificación cuidadosa afinan el corazón del destilado: perfil seco, sedoso y limpio, con una frescura nítida que se mantiene en el final.
El nombre evoca a Maria Walewska, condesa vinculada a la era napoleónica y al espíritu de un país. Esa idea de nobleza se traduce en textura: suavidad controlada, poca aspereza y una persistencia larga. Tras la rectificación, una fina filtración aporta brillo adicional y un pulido casi mineral.
Muy frío se disfruta impecable solo; en un Martini transparente permanece firme y seco, y en un Mule moderno regala una sorprendente sensación de seda en boca, elegante y refrescante.