Château La Grave à Pomerol
En el flanco occidental de la meseta de Pomerol, muy cerca del límite con Lalande‑de‑Pomerol, Château La Grave à Pomerol se asienta sobre suelos que justifican el nombre: grava dominante, con hilos de arcilla y arena. Tras el periodo del siglo XIX ligado a la familia Trigant de Boisset, 1971 abre una nueva etapa cuando Christian Moueix adquiere la finca y emprende la restauración del viñedo, la bodega y el château.
El Merlot marca el corazón del coupage y el Cabernet Franc perfila tensión: vendimia por parcelas, selección estricta, fermentaciones controladas y extracciones finas para preservar la elegancia. La crianza en barrica busca textura y larga vida, no un aroma de madera protagonista.
Así aparece un Pomerol de línea y calma, con tanino pulido, frescor de grava y una profundidad que se despliega pacientemente con los años.Château La Grave à Pomerol
En el flanco occidental de la meseta de Pomerol, muy cerca del límite con Lalande‑de‑Pomerol, Château La Grave à Pomerol se asienta sobre suelos que justifican el nombre: grava dominante, con hilos de arcilla y arena. Tras el periodo del siglo XIX ligado a la familia Trigant de Boisset, 1971 abre una nueva etapa cuando Christian Moueix adquiere la finca y emprende la restauración del viñedo, la bodega y el château.
El Merlot marca el corazón del coupage y el Cabernet Franc perfila tensión: vendimia por parcelas, selección estricta, fermentaciones controladas y extracciones finas para preservar la elegancia. La crianza en barrica busca textura y larga vida, no un aroma de madera protagonista.
Así aparece un Pomerol de línea y calma, con tanino pulido, frescor de grava y una profundidad que se despliega pacientemente con los años.