Château Haut-Brion

Mucho antes de que Burdeos fuese sinónimo de lujo, Château Haut‑Brion en Pessac‑Léognan ya marcaba el camino: en el siglo XVI, Jean de Pontac (entonces Château Pontac) impulsó su reputación más allá de Francia. En 1855, Haut‑Brion fue reconocido como Premier Grand Cru Classé, y sigue siendo el único château de Graves dentro de esa clasificación.

Las célebres croupes de graves actúan como crestas de grava que drenan y almacenan calor sobre un fondo más arcilloso, aportando profundidad y precisión. Trabajo por parcelas, selección estricta y vinificaciones medidas buscan equilibrio, no exceso.

La crianza une tradición y control: barrica para los tintos, trabajo prolongado sobre lías para los blancos y reposo paciente en botella. Así se dibuja un Pessac‑Léognan de autoridad serena, pensado para evolucionar durante décadas.

Château Haut-Brion

Mucho antes de que Burdeos fuese sinónimo de lujo, Château Haut‑Brion en Pessac‑Léognan ya marcaba el camino: en el siglo XVI, Jean de Pontac (entonces Château Pontac) impulsó su reputación más allá de Francia. En 1855, Haut‑Brion fue reconocido como Premier Grand Cru Classé, y sigue siendo el único château de Graves dentro de esa clasificación.

Las célebres croupes de graves actúan como crestas de grava que drenan y almacenan calor sobre un fondo más arcilloso, aportando profundidad y precisión. Trabajo por parcelas, selección estricta y vinificaciones medidas buscan equilibrio, no exceso.

La crianza une tradición y control: barrica para los tintos, trabajo prolongado sobre lías para los blancos y reposo paciente en botella. Así se dibuja un Pessac‑Léognan de autoridad serena, pensado para evolucionar durante décadas.