Château La Conseillante

La cápsula violeta es su emblema visible, pero la verdadera firma se escribe en los suelos de Pomerol: Château La Conseillante lleva este nombre desde hace casi tres siglos, ligado a Catherine Conseillan, la influyente comerciante de Libourne que impulsó la finca. Desde 1871 la familia Nicolas la dirige y la transmite con una idea clara: continuidad antes que espectáculo.

El viñedo es un mosaico de parcelas donde se cruzan gravas, arcillas y zonas con hierro. El Merlot aporta volumen y textura sedosa; el Cabernet Franc añade tensión fresca y un trazo floral. Vendimia manual, selección rigurosa y extracciones medidas buscan finura.

La crianza, en gran parte en barrica, pule sin imponer. Así aparece un Pomerol de seda y columna vertebral: profundo, preciso y capaz de envejecer con calma, como si cada parcela contara su propia frase.

Château La Conseillante

La cápsula violeta es su emblema visible, pero la verdadera firma se escribe en los suelos de Pomerol: Château La Conseillante lleva este nombre desde hace casi tres siglos, ligado a Catherine Conseillan, la influyente comerciante de Libourne que impulsó la finca. Desde 1871 la familia Nicolas la dirige y la transmite con una idea clara: continuidad antes que espectáculo.

El viñedo es un mosaico de parcelas donde se cruzan gravas, arcillas y zonas con hierro. El Merlot aporta volumen y textura sedosa; el Cabernet Franc añade tensión fresca y un trazo floral. Vendimia manual, selección rigurosa y extracciones medidas buscan finura.

La crianza, en gran parte en barrica, pule sin imponer. Así aparece un Pomerol de seda y columna vertebral: profundo, preciso y capaz de envejecer con calma, como si cada parcela contara su propia frase.