Château Larrivet Haut-Brion

En Pessac‑Léognan, Château Larrivet Haut‑Brion enlaza herencia de Graves y una modernidad inquieta. Ya citado hacia 1840 entre los vinos de referencia de Léognan, su renacimiento contemporáneo comenzó en 1987, cuando la familia Gervoson emprendió la restauración del dominio con paciencia, parcela a parcela.

El viñedo —alrededor de 75 hectáreas— es un mosaico de gravas y arenas trabajado por unidades de suelo; desde 2015 Stéphane Derenoncourt acompaña la precisión del viñedo a la bodega. Junto a las barricas conviven ‘eggs’ de hormigón y tinajas de terracota: herramientas para modular textura, oxigenación y energía sin enmascarar el lugar.

Así nace un Pessac‑Léognan que combina oficio e innovación con sobriedad: estructura y equilibrio, profundidad y frescura, fiel a la impronta mineral de las Graves.

Château Larrivet Haut-Brion

En Pessac‑Léognan, Château Larrivet Haut‑Brion enlaza herencia de Graves y una modernidad inquieta. Ya citado hacia 1840 entre los vinos de referencia de Léognan, su renacimiento contemporáneo comenzó en 1987, cuando la familia Gervoson emprendió la restauración del dominio con paciencia, parcela a parcela.

El viñedo —alrededor de 75 hectáreas— es un mosaico de gravas y arenas trabajado por unidades de suelo; desde 2015 Stéphane Derenoncourt acompaña la precisión del viñedo a la bodega. Junto a las barricas conviven ‘eggs’ de hormigón y tinajas de terracota: herramientas para modular textura, oxigenación y energía sin enmascarar el lugar.

Así nace un Pessac‑Léognan que combina oficio e innovación con sobriedad: estructura y equilibrio, profundidad y frescura, fiel a la impronta mineral de las Graves.