Château Les Carmes Haut-Brion

En pleno Bordeaux, dentro de Pessac‑Léognan, sobrevive un viñedo urbano casi irrepetible: Château Les Carmes Haut‑Brion, un oasis amurallado. Su historia se remonta al siglo XVI y, de 1584 hasta la Revolución, estuvo en manos de los frailes carmelitas; desde 2010 el proyecto se ha reorientado con una ambición más contemporánea.

El viñedo, pequeño y muy parcelado, descansa sobre gravas, arenas y zonas arcillosas, y da un protagonismo inusual al Cabernet Franc, acompañado por Merlot y Cabernet Sauvignon. Vendimia por parcela, parte de racimo entero y una crianza que combina madera y otros recipientes buscan textura, precisión y equilibrio.

La filosofía dialoga entre herencia y vanguardia: respeto por el origen monástico y confianza en la técnica moderna. Así nace una firma de Pessac‑Léognan de trazo largo, más arquitectura que espectáculo, pensada para evolucionar.

Château Les Carmes Haut-Brion

En pleno Bordeaux, dentro de Pessac‑Léognan, sobrevive un viñedo urbano casi irrepetible: Château Les Carmes Haut‑Brion, un oasis amurallado. Su historia se remonta al siglo XVI y, de 1584 hasta la Revolución, estuvo en manos de los frailes carmelitas; desde 2010 el proyecto se ha reorientado con una ambición más contemporánea.

El viñedo, pequeño y muy parcelado, descansa sobre gravas, arenas y zonas arcillosas, y da un protagonismo inusual al Cabernet Franc, acompañado por Merlot y Cabernet Sauvignon. Vendimia por parcela, parte de racimo entero y una crianza que combina madera y otros recipientes buscan textura, precisión y equilibrio.

La filosofía dialoga entre herencia y vanguardia: respeto por el origen monástico y confianza en la técnica moderna. Así nace una firma de Pessac‑Léognan de trazo largo, más arquitectura que espectáculo, pensada para evolucionar.