Château Montus

En las estribaciones de los Pirineos, en Madiran, Château Montus marca un antes y un después desde 1980. Alain Brumont adquirió la propiedad tras asumir Bouscassé en 1979 y demostró que la Tannat puede unir potencia y precisión cuando se trabaja por parcelas.

Las cepas se aferran a laderas pronunciadas orientadas al sur/suroeste, con grandes cantos rodados sobre arcillas rojas y amarillas: un terroir cálido y muy drenante, hecho para maduraciones tardías y rendimientos contenidos. Vendimia manual, selección rigurosa y maceraciones largas se combinan con crianza en barrica, medida para sostener la estructura sin maquillar el origen.

Así se revela un Madiran de guarda: sólido, arquitectónico y sorprendentemente definido, impulsado por la Tannat y por una visión que pone la geología y la pendiente al mando de cada añada.

Château Montus

En las estribaciones de los Pirineos, en Madiran, Château Montus marca un antes y un después desde 1980. Alain Brumont adquirió la propiedad tras asumir Bouscassé en 1979 y demostró que la Tannat puede unir potencia y precisión cuando se trabaja por parcelas.

Las cepas se aferran a laderas pronunciadas orientadas al sur/suroeste, con grandes cantos rodados sobre arcillas rojas y amarillas: un terroir cálido y muy drenante, hecho para maduraciones tardías y rendimientos contenidos. Vendimia manual, selección rigurosa y maceraciones largas se combinan con crianza en barrica, medida para sostener la estructura sin maquillar el origen.

Así se revela un Madiran de guarda: sólido, arquitectónico y sorprendentemente definido, impulsado por la Tannat y por una visión que pone la geología y la pendiente al mando de cada añada.