Château Olivier
En plena masa forestal de Pessac‑Léognan, al sur de Burdeos, Château Olivier se presenta como una isla de historia. Sus raíces medievales aún se sienten en el lugar; desde el siglo XIX la familia de Bethmann sostiene la continuidad del domaine y su lectura moderna del terroir.
En 1953, Olivier fue clasificado como Cru Classé de Graves tanto para tintos como para blancos, una doble distinción poco frecuente. Gravas sobre una base de arcilla y caliza, rodeadas de pinos y robles, aportan frescura natural y definición. Cabernet y Merlot conviven con Sauvignon Blanc y Sémillon; el trabajo por parcelas, el control de rendimientos y una crianza medida buscan traducir el sitio sin exagerarlo.
El estilo respira Graves: preciso, sereno y con complejidad discreta, nacido del diálogo entre bosque, piedra y la mano humana que lo interpreta.Château Olivier
En plena masa forestal de Pessac‑Léognan, al sur de Burdeos, Château Olivier se presenta como una isla de historia. Sus raíces medievales aún se sienten en el lugar; desde el siglo XIX la familia de Bethmann sostiene la continuidad del domaine y su lectura moderna del terroir.
En 1953, Olivier fue clasificado como Cru Classé de Graves tanto para tintos como para blancos, una doble distinción poco frecuente. Gravas sobre una base de arcilla y caliza, rodeadas de pinos y robles, aportan frescura natural y definición. Cabernet y Merlot conviven con Sauvignon Blanc y Sémillon; el trabajo por parcelas, el control de rendimientos y una crianza medida buscan traducir el sitio sin exagerarlo.
El estilo respira Graves: preciso, sereno y con complejidad discreta, nacido del diálogo entre bosque, piedra y la mano humana que lo interpreta.