San Giovenale

Entre colinas de toba y huellas etruscas, San Giovenale en Italia nació en 2006 y, sin embargo, respira historia. Cerca de Blera, en la Tuscia de Viterbo, un microclima seco y ventoso y suelos de arcilla, toba y piedras volcánicas permiten maduraciones largas, con tensión natural.

Desde el inicio, Emanuele Pangrazi buscó diálogo con enólogos de referencia como Marco Casolanetti para afinar una visión nítida: variedades de inspiración rodánica, rendimientos bajos, vendimia manual y lectura por parcela. Fermentaciones a menudo espontáneas y una crianza paciente —foudre o barrica cuando conviene— buscan textura y profundidad, no maquillaje.

Así, el norte del Lacio gana una voz moderna y seria, donde paisaje, arqueología y precisión de bodega se unen en una misma filosofía coherente.

San Giovenale

Entre colinas de toba y huellas etruscas, San Giovenale en Italia nació en 2006 y, sin embargo, respira historia. Cerca de Blera, en la Tuscia de Viterbo, un microclima seco y ventoso y suelos de arcilla, toba y piedras volcánicas permiten maduraciones largas, con tensión natural.

Desde el inicio, Emanuele Pangrazi buscó diálogo con enólogos de referencia como Marco Casolanetti para afinar una visión nítida: variedades de inspiración rodánica, rendimientos bajos, vendimia manual y lectura por parcela. Fermentaciones a menudo espontáneas y una crianza paciente —foudre o barrica cuando conviene— buscan textura y profundidad, no maquillaje.

Así, el norte del Lacio gana una voz moderna y seria, donde paisaje, arqueología y precisión de bodega se unen en una misma filosofía coherente.