Strehn

En Deutschkreutz, en el Mittelburgenland, el rosado dejó de ser un accesorio: en Strehn se entiende como una traducción seria del viñedo. Con una historia familiar de cuatro generaciones, la bodega dio un giro decisivo alrededor de la añada 2017, alineando viticultura ecológica y una mirada moderna, sin perder raíces.

El secreto está en el suelo. Arcillas pesadas, gravas, arenas y piedra rojiza conviven en un radio mínimo, y permiten que el Blaufränkisch muestre matices de parcela con nitidez. Vendimia selectiva, rendimientos contenidos y una crianza que alterna inoxidable, hormigón y madera en dosis finas construyen estructura sin disfraces. Un Burgenland actual, con espíritu libre y precisión quirúrgica. El “Elefant im Porzellanladen” se convirtió en emblema: romper moldes, pero con terroir.

Strehn

En Deutschkreutz, en el Mittelburgenland, el rosado dejó de ser un accesorio: en Strehn se entiende como una traducción seria del viñedo. Con una historia familiar de cuatro generaciones, la bodega dio un giro decisivo alrededor de la añada 2017, alineando viticultura ecológica y una mirada moderna, sin perder raíces.

El secreto está en el suelo. Arcillas pesadas, gravas, arenas y piedra rojiza conviven en un radio mínimo, y permiten que el Blaufränkisch muestre matices de parcela con nitidez. Vendimia selectiva, rendimientos contenidos y una crianza que alterna inoxidable, hormigón y madera en dosis finas construyen estructura sin disfraces. Un Burgenland actual, con espíritu libre y precisión quirúrgica. El “Elefant im Porzellanladen” se convirtió en emblema: romper moldes, pero con terroir.