Taittinger
Bajo Reims, en las crayères de tiza de la Champagne, Taittinger talla su identidad en el gesso—con raíces que se remontan a 1734 y una lealtad poco común al Chardonnay.
Desde el Coeur de Cuvée, mayoritariamente primeras prensadas, el mosto fermenta parcela a parcela en acero inoxidable; la tirage se vive como oficio, no como rutina. Entre la Montagne de Reims y la Côte des Blancs, las cretas de belemnites y micraster sostienen las laderas y dan columna vertebral a los ensamblajes. Su mosaico de crus—con cerca del 37% de Chardonnay en viñedo propio—otorga control real del estilo.
Aquí manda la medida: larga crianza sur lie, removido en pupitres, degüelle elegido con calma. La dosificación es ajuste final, para que la tiza hable con perlage fina, sin necesidad de explicarse.Taittinger
Bajo Reims, en las crayères de tiza de la Champagne, Taittinger talla su identidad en el gesso—con raíces que se remontan a 1734 y una lealtad poco común al Chardonnay.
Desde el Coeur de Cuvée, mayoritariamente primeras prensadas, el mosto fermenta parcela a parcela en acero inoxidable; la tirage se vive como oficio, no como rutina. Entre la Montagne de Reims y la Côte des Blancs, las cretas de belemnites y micraster sostienen las laderas y dan columna vertebral a los ensamblajes. Su mosaico de crus—con cerca del 37% de Chardonnay en viñedo propio—otorga control real del estilo.
Aquí manda la medida: larga crianza sur lie, removido en pupitres, degüelle elegido con calma. La dosificación es ajuste final, para que la tiza hable con perlage fina, sin necesidad de explicarse.