Tenuta San Guido

Entre la brisa del Tirreno y los bosques de Bolgheri en Toscana, la Tenuta San Guido convirtió una intuición agrícola en mito contemporáneo. En los años 40, Mario Incisa della Rocchetta apostó por Cabernet cuando casi nadie lo hacía, gesto fundacional de una DOC propia.

Los viñedos se mueven entre unos 60 y 400 metros, sobre alberese calcáreo, gabbro y suelos pedregosos que guardan calor y dibujan precisión. El trabajo por parcelas y el corte de inspiración bordelesa se apoyan en vendimia manual y una crianza lenta en madera, buscando textura y vida larga, sin estridencias.

La finca respira como un ecosistema completo: campos, monte mediterráneo y refugio de fauna en equilibrio. De ahí nace un Bolgheri de frescura costera, tanino fino y una claridad de origen que permanece, añada tras añada.

Tenuta San Guido

Entre la brisa del Tirreno y los bosques de Bolgheri en Toscana, la Tenuta San Guido convirtió una intuición agrícola en mito contemporáneo. En los años 40, Mario Incisa della Rocchetta apostó por Cabernet cuando casi nadie lo hacía, gesto fundacional de una DOC propia.

Los viñedos se mueven entre unos 60 y 400 metros, sobre alberese calcáreo, gabbro y suelos pedregosos que guardan calor y dibujan precisión. El trabajo por parcelas y el corte de inspiración bordelesa se apoyan en vendimia manual y una crianza lenta en madera, buscando textura y vida larga, sin estridencias.

La finca respira como un ecosistema completo: campos, monte mediterráneo y refugio de fauna en equilibrio. De ahí nace un Bolgheri de frescura costera, tanino fino y una claridad de origen que permanece, añada tras añada.