Tenuta Sette Ponti
En el valle del Arno, entre Florencia y Arezzo, la Toscana guarda una finca cuyo nombre habla de siete puentes: Tenuta Sette Ponti. La familia Moretti Cuseri la conduce desde los años 50, con una idea clara: respetar el paisaje y afinar cada decisión vitícola.
El eje es Sangiovese, con viñas históricas como una parcela plantada en 1935, donde se conserva un clon antiguo mediante selección rigurosa y trabajo manual. La viticultura orgánica y la lectura por micro-parcelas buscan pureza de origen.
Galestro, arcillas y gravas de terrazas fluviales aportan tensión y profundidad. Una crianza pausada en madera acompaña, sin imponer. Las variedades internacionales entran solo como apoyo de ensamblaje, cuando el año lo pide. Así nace un tinto toscano de estructura fina, tanino medido y vocación de guarda.Tenuta Sette Ponti
En el valle del Arno, entre Florencia y Arezzo, la Toscana guarda una finca cuyo nombre habla de siete puentes: Tenuta Sette Ponti. La familia Moretti Cuseri la conduce desde los años 50, con una idea clara: respetar el paisaje y afinar cada decisión vitícola.
El eje es Sangiovese, con viñas históricas como una parcela plantada en 1935, donde se conserva un clon antiguo mediante selección rigurosa y trabajo manual. La viticultura orgánica y la lectura por micro-parcelas buscan pureza de origen.
Galestro, arcillas y gravas de terrazas fluviales aportan tensión y profundidad. Una crianza pausada en madera acompaña, sin imponer. Las variedades internacionales entran solo como apoyo de ensamblaje, cuando el año lo pide. Así nace un tinto toscano de estructura fina, tanino medido y vocación de guarda.