Bodegas y Viñedos Alnardo

Si Ribera del Duero te suena solo a músculo, aquí aparece otra cara: en Ribera del Duero, Bodegas y Viñedos Alnardo (Peter Sisseck) reúne uvas de cientos de micro‑parcelas de viñas viejas para un ensamblaje preciso, basado en Tinto Fino/Tempranillo con un toque de Garnacha.

Las cepas antiguas rinden poco, pero con más concentración. Concebida como gama, la colección va desde etiquetas de acceso hasta selecciones de parcela y ediciones reserva. En bodega manda la frescura: hormigón, grandes depósitos y madera medida para que la fruta siga al frente.

¿Ganas de disfrute? Cereza negra, hierbas, mineralidad y un final jugoso y salino, sin pesadez. Un breve decantado lo abre. Está pensado para beberse joven, pero aguanta unos años. Va de maravilla con cordero, embutidos y verduras a la brasa. En la práctica, eso implica trabajo manual, decisiones precisas de vendimia y una bodega enfocada en expresar el lugar.

Bodegas y Viñedos Alnardo

Si Ribera del Duero te suena solo a músculo, aquí aparece otra cara: en Ribera del Duero, Bodegas y Viñedos Alnardo (Peter Sisseck) reúne uvas de cientos de micro‑parcelas de viñas viejas para un ensamblaje preciso, basado en Tinto Fino/Tempranillo con un toque de Garnacha.

Las cepas antiguas rinden poco, pero con más concentración. Concebida como gama, la colección va desde etiquetas de acceso hasta selecciones de parcela y ediciones reserva. En bodega manda la frescura: hormigón, grandes depósitos y madera medida para que la fruta siga al frente.

¿Ganas de disfrute? Cereza negra, hierbas, mineralidad y un final jugoso y salino, sin pesadez. Un breve decantado lo abre. Está pensado para beberse joven, pero aguanta unos años. Va de maravilla con cordero, embutidos y verduras a la brasa. En la práctica, eso implica trabajo manual, decisiones precisas de vendimia y una bodega enfocada en expresar el lugar.