Château Haut Bergey

En pleno Léognan, Château Haut‑Bergey, Pessac‑Léognan, enlaza un linaje que se remonta al siglo XV con una mirada decididamente actual. Bajo la dirección de Paul Garcin, la casa abrazó la viticultura ecológica y biodinámica, con certificación Biodyvin, para que cada parcela hable sin maquillaje.

Gravas y cantos rodados sobre base arenoso‑arcillosa drenan con rapidez, almacenan calor y dibujan una energía recta. Cabernet Sauvignon y Merlot construyen el esqueleto de los tintos; Sauvignon Blanc y Sémillon aportan nervio en los blancos. La vendimia se hace a mano, muchas partidas fermentan con levaduras autóctonas y la crianza privilegia recipientes neutros, huevos de hormigón y madera medida.

Así nace un Pessac‑Léognan de precisión: estructura fina, tensión mineral y equilibrio moderno, pensado para ganar profundidad con el tiempo y no para impresionar de inmediato.

Château Haut Bergey

En pleno Léognan, Château Haut‑Bergey, Pessac‑Léognan, enlaza un linaje que se remonta al siglo XV con una mirada decididamente actual. Bajo la dirección de Paul Garcin, la casa abrazó la viticultura ecológica y biodinámica, con certificación Biodyvin, para que cada parcela hable sin maquillaje.

Gravas y cantos rodados sobre base arenoso‑arcillosa drenan con rapidez, almacenan calor y dibujan una energía recta. Cabernet Sauvignon y Merlot construyen el esqueleto de los tintos; Sauvignon Blanc y Sémillon aportan nervio en los blancos. La vendimia se hace a mano, muchas partidas fermentan con levaduras autóctonas y la crianza privilegia recipientes neutros, huevos de hormigón y madera medida.

Así nace un Pessac‑Léognan de precisión: estructura fina, tensión mineral y equilibrio moderno, pensado para ganar profundidad con el tiempo y no para impresionar de inmediato.