Gautier
En las bodegas húmedas junto al río Osme, en Cognac, Charentes, se afina en Maison Gautier un lujo sereno desde la carta real de 1755. El antiguo molino de Aigre marca el compás: humedad constante, crianza lenta y una textura sedosa que nace sin prisas, con la madera integrándose paso a paso.
La elaboración respeta el canon: doble destilación en alambiques Charentais de cobre a partir de vinos base seleccionados dentro de la AOC Cognac. Después llega el oficio silencioso—elección de barricas, trasiegos, reducción gradual y el arte del ensamblaje para buscar equilibrio, no impacto.
El roble francés, a menudo Limousin o Tronçais, aporta estructura y finura sin dominar. El resultado habla de nobleza: un Cognac construido por generaciones, donde método, tiempo y discreción se sienten en cada sorbo.Gautier
En las bodegas húmedas junto al río Osme, en Cognac, Charentes, se afina en Maison Gautier un lujo sereno desde la carta real de 1755. El antiguo molino de Aigre marca el compás: humedad constante, crianza lenta y una textura sedosa que nace sin prisas, con la madera integrándose paso a paso.
La elaboración respeta el canon: doble destilación en alambiques Charentais de cobre a partir de vinos base seleccionados dentro de la AOC Cognac. Después llega el oficio silencioso—elección de barricas, trasiegos, reducción gradual y el arte del ensamblaje para buscar equilibrio, no impacto.
El roble francés, a menudo Limousin o Tronçais, aporta estructura y finura sin dominar. El resultado habla de nobleza: un Cognac construido por generaciones, donde método, tiempo y discreción se sienten en cada sorbo.