Lacoste Borie
En las gravas profundas de Pauillac, Lacoste Borie se elabora como segundo vino de Château Grand‑Puy‑Lacoste, con una lectura más accesible del Médoc, pero fiel a su columna vertebral clásica.
La finca suma alrededor de 90 hectáreas en torno al château, con un gran bloque de viñedo; el Cabernet Sauvignon marca el compás, acompañado por Merlot y Cabernet Franc. Se vinifica por parcelas y lotes –a menudo de viñas más jóvenes– y la crianza en barricas de roble francés busca pulir la estructura sin disfrazar el terruño.
Desde 1978, cuando François‑Xavier Borie tomó el relevo, se impulsaron drenajes, replantaciones y una fuerte modernización de la bodega, con hitos en salas de fermentación y naves de barrica. El resultado es Pauillac en clave de precisión: tanino de grano fino, tensión y una huella de grava inconfundible.Lacoste Borie
En las gravas profundas de Pauillac, Lacoste Borie se elabora como segundo vino de Château Grand‑Puy‑Lacoste, con una lectura más accesible del Médoc, pero fiel a su columna vertebral clásica.
La finca suma alrededor de 90 hectáreas en torno al château, con un gran bloque de viñedo; el Cabernet Sauvignon marca el compás, acompañado por Merlot y Cabernet Franc. Se vinifica por parcelas y lotes –a menudo de viñas más jóvenes– y la crianza en barricas de roble francés busca pulir la estructura sin disfrazar el terruño.
Desde 1978, cuando François‑Xavier Borie tomó el relevo, se impulsaron drenajes, replantaciones y una fuerte modernización de la bodega, con hitos en salas de fermentación y naves de barrica. El resultado es Pauillac en clave de precisión: tanino de grano fino, tensión y una huella de grava inconfundible.