Laurent Perrier

A orillas del Marne, en Tours‑sur‑Marne, en el cruce de los tres grandes viñedos de la región, Laurent‑Perrier trabaja la Champagne desde 1812, una maison independiente donde la elegancia nace en bodega.

En La Cuvée se guarda solo el corazón: Coeur de Cuvée, mostos de primera, ensamblados a partir de más de 100 crus. El Chardonnay supera el 50%, sostenido por Pinot Noir y completado por Meunier; 15–30% de vinos de reserva unen las añadas como una solera silenciosa. Un mínimo de cuatro años sur lie disciplina la mousse y la perlage, sin exceso.

Bernard de Nonancourt fijó el pulso entre tradición e innovación: ensamblaje milimétrico, removido en pupitres o giropalet, degüelle escogido, dosificación como ajuste fino. Aquí la grandeza no grita—se ancla, como la tiza bajo las laderas.

Laurent Perrier

A orillas del Marne, en Tours‑sur‑Marne, en el cruce de los tres grandes viñedos de la región, Laurent‑Perrier trabaja la Champagne desde 1812, una maison independiente donde la elegancia nace en bodega.

En La Cuvée se guarda solo el corazón: Coeur de Cuvée, mostos de primera, ensamblados a partir de más de 100 crus. El Chardonnay supera el 50%, sostenido por Pinot Noir y completado por Meunier; 15–30% de vinos de reserva unen las añadas como una solera silenciosa. Un mínimo de cuatro años sur lie disciplina la mousse y la perlage, sin exceso.

Bernard de Nonancourt fijó el pulso entre tradición e innovación: ensamblaje milimétrico, removido en pupitres o giropalet, degüelle escogido, dosificación como ajuste fino. Aquí la grandeza no grita—se ancla, como la tiza bajo las laderas.