Liegenfeld
Al pie del Leithagebirge, en Donnerskirchen, Liegenfeld convierte el sol panónico y la brisa del lago Neusiedl en vinos de trazo firme. Pizarras y calizas con fósiles marinos definen los suelos—en parajes como Himmelreich, Hopferberg o Goldberg—aportando una mineralidad fresca que mantiene tensión incluso en añadas cálidas.
En viña manda la mano: rendimientos contenidos, vendimia selectiva y variedades de la zona—Blaufränkisch bajo Leithaberg DAC, junto a Weißburgunder y Chardonnay. En bodega se trabaja con calma: fermentaciones espontáneas, trasiegos finos, azufre medido, crianza en grandes fudres o madera neutra y un prolongado contacto con lías finas para ganar textura.
Así nace un perfil reconocible: precisión, mineralidad y capacidad de guarda—un Burgenland de laderas pedregosas que habla bajo, pero deja huella.Liegenfeld
Al pie del Leithagebirge, en Donnerskirchen, Liegenfeld convierte el sol panónico y la brisa del lago Neusiedl en vinos de trazo firme. Pizarras y calizas con fósiles marinos definen los suelos—en parajes como Himmelreich, Hopferberg o Goldberg—aportando una mineralidad fresca que mantiene tensión incluso en añadas cálidas.
En viña manda la mano: rendimientos contenidos, vendimia selectiva y variedades de la zona—Blaufränkisch bajo Leithaberg DAC, junto a Weißburgunder y Chardonnay. En bodega se trabaja con calma: fermentaciones espontáneas, trasiegos finos, azufre medido, crianza en grandes fudres o madera neutra y un prolongado contacto con lías finas para ganar textura.
Así nace un perfil reconocible: precisión, mineralidad y capacidad de guarda—un Burgenland de laderas pedregosas que habla bajo, pero deja huella.