Pratello

En las colinas morrénicas de la orilla sur del lago de Garda, en Véneto, Pratello se asienta en un antiguo borgo agrícola: desde finales del siglo XIX la familia Bertola ha ido modelando este lugar uniendo viña, olivos y campos en una misma identidad.

El lago actúa como termostato natural: luz, brisas constantes y noches más frescas se combinan con suelos arcillosos ricos en sales minerales. Pratello trabaja en ecológico certificado (desde los años 2000), con cubiertas vegetales y una gestión fina del follaje para expresar variedades locales con nitidez, desde la Turbiana del Lugana hasta tintas típicas de las colinas gardesanas.

En bodega se busca precisión y no maquillaje: vendimia manual, desfangados cuidadosos y crianzas por parcela entre acero y madera, a menudo con tiempo sobre lías. El estilo de la casa prioriza textura, origen y serenidad, más orientado a la verdad del territorio que a los efectos.

Pratello

En las colinas morrénicas de la orilla sur del lago de Garda, en Véneto, Pratello se asienta en un antiguo borgo agrícola: desde finales del siglo XIX la familia Bertola ha ido modelando este lugar uniendo viña, olivos y campos en una misma identidad.

El lago actúa como termostato natural: luz, brisas constantes y noches más frescas se combinan con suelos arcillosos ricos en sales minerales. Pratello trabaja en ecológico certificado (desde los años 2000), con cubiertas vegetales y una gestión fina del follaje para expresar variedades locales con nitidez, desde la Turbiana del Lugana hasta tintas típicas de las colinas gardesanas.

En bodega se busca precisión y no maquillaje: vendimia manual, desfangados cuidadosos y crianzas por parcela entre acero y madera, a menudo con tiempo sobre lías. El estilo de la casa prioriza textura, origen y serenidad, más orientado a la verdad del territorio que a los efectos.