Veuve Ambal
Lejos del foco champenois, Veuve Ambal en Borgoña posee una gravedad propia: fundada en 1898 por Marie Ambal y en manos de la familia Piffaut desde el origen, la maison es pionera del Crémant de Bourgogne, donde el método tradicional se convierte en identidad regional.
El viñedo es una verdadera mosaico: más de 220 hectáreas en seis terroirs, desde los calizos de Molesme hasta los suelos kimmeridgianos del Auxerrois cerca de Chablis, además de la altitud de las Hautes‑Côtes, la Côte Chalonnaise y el Mâconnais más solar. Los assemblages unen Chardonnay y Pinot Noir con Aligoté y Gamay; luego llegan el tiraje, la larga crianza sur lattes en grandes caves y un dosaje elegido por estilo, no por dulzor.
Entre tradición y mecánica, el perlage traduce Borgoña en burbujas: caliza, medida, una seguridad tranquila.Veuve Ambal
Lejos del foco champenois, Veuve Ambal en Borgoña posee una gravedad propia: fundada en 1898 por Marie Ambal y en manos de la familia Piffaut desde el origen, la maison es pionera del Crémant de Bourgogne, donde el método tradicional se convierte en identidad regional.
El viñedo es una verdadera mosaico: más de 220 hectáreas en seis terroirs, desde los calizos de Molesme hasta los suelos kimmeridgianos del Auxerrois cerca de Chablis, además de la altitud de las Hautes‑Côtes, la Côte Chalonnaise y el Mâconnais más solar. Los assemblages unen Chardonnay y Pinot Noir con Aligoté y Gamay; luego llegan el tiraje, la larga crianza sur lattes en grandes caves y un dosaje elegido por estilo, no por dulzor.
Entre tradición y mecánica, el perlage traduce Borgoña en burbujas: caliza, medida, una seguridad tranquila.