Villa di Capezzana

Entre colinas de la Toscana, en Carmignano, Villa di Capezzana se mueve con la calma de los lugares que han visto siglos: la finca aparece documentada en 804 y, en 1716, Cosimo III de’ Medici ya protegía el origen del territorio. Historia, sí, pero al servicio de una idea moderna de precisión.

Las parcelas del Montalbano combinan galestro, alberese y arcillas; el Sangiovese, como manda la tradición de Carmignano, se apoya en Cabernet para ganar estructura. Vendimia manual, selección rigurosa y una crianza que alterna botti grandes y barrique construyen profundidad sin perder ligereza.

Lo que queda en el trago es tensión: sol mediterráneo contenido por la altura y la piedra, hierbas secas y un pulso mineral. Una familia que transforma memoria en estilo, y terroir en una elegancia que no necesita alzar la voz.

Villa di Capezzana

Entre colinas de la Toscana, en Carmignano, Villa di Capezzana se mueve con la calma de los lugares que han visto siglos: la finca aparece documentada en 804 y, en 1716, Cosimo III de’ Medici ya protegía el origen del territorio. Historia, sí, pero al servicio de una idea moderna de precisión.

Las parcelas del Montalbano combinan galestro, alberese y arcillas; el Sangiovese, como manda la tradición de Carmignano, se apoya en Cabernet para ganar estructura. Vendimia manual, selección rigurosa y una crianza que alterna botti grandes y barrique construyen profundidad sin perder ligereza.

Lo que queda en el trago es tensión: sol mediterráneo contenido por la altura y la piedra, hierbas secas y un pulso mineral. Una familia que transforma memoria en estilo, y terroir en una elegancia que no necesita alzar la voz.