Zéta

Zéta es una variedad blanca húngara vinculada a Tokaj. Procede del cruce entre Furmint y Bouvier y se valora por su maduración temprana y su capacidad para concentrar azúcar en vinos dulces de la región.

Antes se conocía como Oremus, nombre que todavía puede aparecer en referencias históricas. En copa puede aportar fruta madura, flores y una textura generosa, especialmente en estilos de vendimia tardía o Tokaji.

€ 70,80/l IVA incl., más envío

¿A qué sabe el Zéta?

Zéta puede mostrar albaricoque, melocotón, pera madura, miel, flores y cítricos confitados cuando se vinifica con dulzor. En estilos secos, si aparecen, resulta más frutal y moderado.

Su punto fuerte está en la combinación de madurez aromática y acidez de Tokaj. En vinos nobles, la botritis puede añadir azafrán, naranja confitada, té y una complejidad dulce muy elegante.

¿De dónde viene el Zéta?

Zéta está ligado a la región húngara de Tokaj-Hegyalja, donde forma parte del conjunto de variedades autorizadas junto a Furmint, Hárslevelű y Sárgamuskotály, entre otras.

Es una uva relativamente moderna dentro de una región histórica. Su antiguo nombre Oremus fue sustituido por Zéta, por lo que conviene explicar ambos sin confundirlo con una bodega concreta.

¿Qué estilos de vino da el Zéta?

Se utiliza sobre todo en vinos dulces, de vendimia tardía o afectados por botritis noble, donde su maduración temprana y concentración resultan útiles. También puede participar en ensamblajes de Tokaj.

Los estilos secos son menos habituales, pero pueden mostrar fruta blanca y de hueso. Su fama, sin embargo, está más cerca de la dulzura equilibrada que de los blancos secos cotidianos.

¿Con qué beber Zéta?

Los vinos dulces con Zéta combinan con foie gras, quesos azules, tartas de fruta, postres con albaricoque, crema catalana y frutos secos. La acidez de Tokaj evita que el conjunto resulte pesado.

También pueden funcionar con cocina especiada, especialmente platos con un punto picante o agridulce. Servidos frescos, ofrecen una mezcla muy atractiva de dulzor y tensión.

Comprar vinos de Zéta online

Zéta es una variedad para descubrir el lado más raro y fascinante de Tokaj. Aporta madurez, perfume y potencial para vinos dulces nobles de gran personalidad.

En nuestra selección encontrarás vinos de Zéta o con Zéta para quienes buscan botellas originales, dulces equilibrados y una historia distinta en la copa.

Zéta

Zéta es una variedad blanca húngara vinculada a Tokaj. Procede del cruce entre Furmint y Bouvier y se valora por su maduración temprana y su capacidad para concentrar azúcar en vinos dulces de la región.

Antes se conocía como Oremus, nombre que todavía puede aparecer en referencias históricas. En copa puede aportar fruta madura, flores y una textura generosa, especialmente en estilos de vendimia tardía o Tokaji.

Bandera hu
solo quedan 5 botellas
Pajzos Tokaj Aszu 5 Puttonyos 2017 0,5l

Pajzos Tokaj
Aszu 5 Puttonyos 2017 0,5l

35,40

€ 70,80/l IVA incl., más envío



¿A qué sabe el Zéta?

Zéta puede mostrar albaricoque, melocotón, pera madura, miel, flores y cítricos confitados cuando se vinifica con dulzor. En estilos secos, si aparecen, resulta más frutal y moderado.

Su punto fuerte está en la combinación de madurez aromática y acidez de Tokaj. En vinos nobles, la botritis puede añadir azafrán, naranja confitada, té y una complejidad dulce muy elegante.



¿De dónde viene el Zéta?

Zéta está ligado a la región húngara de Tokaj-Hegyalja, donde forma parte del conjunto de variedades autorizadas junto a Furmint, Hárslevelű y Sárgamuskotály, entre otras.

Es una uva relativamente moderna dentro de una región histórica. Su antiguo nombre Oremus fue sustituido por Zéta, por lo que conviene explicar ambos sin confundirlo con una bodega concreta.

¿Qué estilos de vino da el Zéta?

Se utiliza sobre todo en vinos dulces, de vendimia tardía o afectados por botritis noble, donde su maduración temprana y concentración resultan útiles. También puede participar en ensamblajes de Tokaj.

Los estilos secos son menos habituales, pero pueden mostrar fruta blanca y de hueso. Su fama, sin embargo, está más cerca de la dulzura equilibrada que de los blancos secos cotidianos.



¿Con qué beber Zéta?

Los vinos dulces con Zéta combinan con foie gras, quesos azules, tartas de fruta, postres con albaricoque, crema catalana y frutos secos. La acidez de Tokaj evita que el conjunto resulte pesado.

También pueden funcionar con cocina especiada, especialmente platos con un punto picante o agridulce. Servidos frescos, ofrecen una mezcla muy atractiva de dulzor y tensión.

Comprar vinos de Zéta online

Zéta es una variedad para descubrir el lado más raro y fascinante de Tokaj. Aporta madurez, perfume y potencial para vinos dulces nobles de gran personalidad.

En nuestra selección encontrarás vinos de Zéta o con Zéta para quienes buscan botellas originales, dulces equilibrados y una historia distinta en la copa.




Disfrute sin rastreo: renunciamos a las cookies innecesarias. Su privacidad es tan importante para nosotros como una buena añada.