Claus Preisinger

En la orilla norte del lago Neusiedl, en Gols, Claus Preisinger lleva desde los 2000 buscando vinos que premian la atención más que el adorno. En biodinámica desde 2006 (Respekt‑Biodyn), sus viñas forman un mosaico panónico de arenas, loess, caliza, pizarra y cuarzo repartido en decenas de pequeñas parcelas.

En el viñedo manda el trabajo manual, rendimientos moderados y vendimias algo más tempranas para preservar frescura. En bodega, fermentaciones espontáneas, extracción suave y crianza en madera neutra, hormigón o ánfora. La intervención es mínima: poco o nada de azufre, sin clarificar, a veces sin filtrar, para que Blaufränkisch, Zweigelt y St. Laurent, junto a Weissburgunder o Grüner Veltliner, hablen con claridad del lugar.

El sello es una radicalidad serena: precisión por sustracción, energía por suelo y clima lacustre – Burgenland traducido a un lenguaje contemporáneo.

Claus Preisinger

En la orilla norte del lago Neusiedl, en Gols, Claus Preisinger lleva desde los 2000 buscando vinos que premian la atención más que el adorno. En biodinámica desde 2006 (Respekt‑Biodyn), sus viñas forman un mosaico panónico de arenas, loess, caliza, pizarra y cuarzo repartido en decenas de pequeñas parcelas.

En el viñedo manda el trabajo manual, rendimientos moderados y vendimias algo más tempranas para preservar frescura. En bodega, fermentaciones espontáneas, extracción suave y crianza en madera neutra, hormigón o ánfora. La intervención es mínima: poco o nada de azufre, sin clarificar, a veces sin filtrar, para que Blaufränkisch, Zweigelt y St. Laurent, junto a Weissburgunder o Grüner Veltliner, hablen con claridad del lugar.

El sello es una radicalidad serena: precisión por sustracción, energía por suelo y clima lacustre – Burgenland traducido a un lenguaje contemporáneo.