Dillon

Entre brisas atlánticas y cañaverales, con Dillon Martinica se transforma en dulzor concentrado. La filosofía de la casa es directa: la caña debe saber a caña—pura, profunda, sin atajos artificiales.

El sirope se elabora en la Sucrerie du Galion de Trinité, la última azucarera activa de la isla y custodio de un saber hacer centenario. La caña recién cortada se lava, se tritura y se prensa; después, el jugo se reduce lentamente, capa a capa, hasta lograr una densidad ámbar y sedosa con intensidad aromática natural.

Así nace una especialidad de azúcar de caña pensada para la precisión: endulza sin cubrir, aporta cuerpo sin pesadez y deja una estructura limpia. Refina cócteles, cafés y pastelería con una firma cálida del Caribe—del campo a la botella, con elegancia impecable.

Dillon

Entre brisas atlánticas y cañaverales, con Dillon Martinica se transforma en dulzor concentrado. La filosofía de la casa es directa: la caña debe saber a caña—pura, profunda, sin atajos artificiales.

El sirope se elabora en la Sucrerie du Galion de Trinité, la última azucarera activa de la isla y custodio de un saber hacer centenario. La caña recién cortada se lava, se tritura y se prensa; después, el jugo se reduce lentamente, capa a capa, hasta lograr una densidad ámbar y sedosa con intensidad aromática natural.

Así nace una especialidad de azúcar de caña pensada para la precisión: endulza sin cubrir, aporta cuerpo sin pesadez y deja una estructura limpia. Refina cócteles, cafés y pastelería con una firma cálida del Caribe—del campo a la botella, con elegancia impecable.