Local
Junto a las ruinas de Mitla, en Oaxaca, Mexico, Mezcal Local se elabora en San Pablo Villa de Mitla, donde el maestro mezcalero Leonel Hernández (Don Gil) sostiene un linaje de tercera generación en su palenque. “Local” no es marketing: es pertenencia, oficio y respeto por el tiempo de la agave.
Las piñas de Espadín maduran alrededor de diez años y se cuecen en un horno cónico de tierra, alimentado con pino y encino; las piedras de río guardan el calor hasta el centro del maguey. Después vienen la molienda, la fermentación en tinas de madera por unos diez días y la doble destilación en cobre: mezcal artesanal, sin atajos.
La firma es la Pechuga de Maguey, destilada “con Corazón de Agave” y fruta: un gesto ritual que busca limpiar y profundizar el destilado sin disfrazarlo. Mezcal Local habla de los Valles Centrales con voz comunitaria y un terroir inconfundible de Mitla.Local
Junto a las ruinas de Mitla, en Oaxaca, Mexico, Mezcal Local se elabora en San Pablo Villa de Mitla, donde el maestro mezcalero Leonel Hernández (Don Gil) sostiene un linaje de tercera generación en su palenque. “Local” no es marketing: es pertenencia, oficio y respeto por el tiempo de la agave.
Las piñas de Espadín maduran alrededor de diez años y se cuecen en un horno cónico de tierra, alimentado con pino y encino; las piedras de río guardan el calor hasta el centro del maguey. Después vienen la molienda, la fermentación en tinas de madera por unos diez días y la doble destilación en cobre: mezcal artesanal, sin atajos.
La firma es la Pechuga de Maguey, destilada “con Corazón de Agave” y fruta: un gesto ritual que busca limpiar y profundizar el destilado sin disfrazarlo. Mezcal Local habla de los Valles Centrales con voz comunitaria y un terroir inconfundible de Mitla.