Peter Skoff
En las laderas empinadas de Gamlitz, la Domäne Kranachberg de Peter Skoff escribe desde 1833 una de las páginas más finas de la Südsteiermark: noches frías, calor panónico de día y suelos de marga calcárea, opok y gravas que aportan nervio y una mineralidad precisa, a lo largo del Sauvignonweg.
El viñedo se trabaja a mano y por parcelas, con rendimientos contenidos, selección estricta y una viticultura que busca madurez fisiológica sin perder frescura. En bodega manda la contención: prensado suave, fermentaciones en parte espontáneas y crianza prolongada sobre lías finas, según la cuvée en acero inoxidable o en grandes fudres neutros.
Así se define un estilo nítido y territorial, lineal y tenso, con acidez viva y pulso salino, donde el Kranachberg se reconoce como un paisaje grabado en la copa.Peter Skoff
En las laderas empinadas de Gamlitz, la Domäne Kranachberg de Peter Skoff escribe desde 1833 una de las páginas más finas de la Südsteiermark: noches frías, calor panónico de día y suelos de marga calcárea, opok y gravas que aportan nervio y una mineralidad precisa, a lo largo del Sauvignonweg.
El viñedo se trabaja a mano y por parcelas, con rendimientos contenidos, selección estricta y una viticultura que busca madurez fisiológica sin perder frescura. En bodega manda la contención: prensado suave, fermentaciones en parte espontáneas y crianza prolongada sobre lías finas, según la cuvée en acero inoxidable o en grandes fudres neutros.
Así se define un estilo nítido y territorial, lineal y tenso, con acidez viva y pulso salino, donde el Kranachberg se reconoce como un paisaje grabado en la copa.