Prunotto
En las colinas de Barbaresco, Prunotto resume más de un siglo de identidad piamontesa. Nació en 1904 como la cooperativa “Ai Vini delle Langhe” y en los años veinte tomó rumbo definitivo con Alfredo Prunotto, que le dio su nombre y una vocación exportadora. En 1956 el testigo pasó al enólogo Beppe Colla, pionero en separar parcelas y elevar la noción de cru en las Langhe.Con la entrada de Marchesi Antinori en 1989 (control total desde 1994), la casa combinó rigor moderno y respeto por la tradición. Hoy suma alrededor de 65 hectáreas entre Langhe y Monferrato, divididas en pequeñas piezas y viñedos singulares, donde Nebbiolo, Barbera y Arneis se trabajan con detalle.
El estilo apuesta por equilibrio, tanino fino y estructura clara, más que por el impacto inmediato: vinos con capacidad de guarda que transmiten la arquitectura de las laderas de Alba con elegancia constante.