Weinek

En el borde panónico del Südburgenland, en Hagensdorf, Weinek empieza en 1988 como decisión vital: cuando Martin y Eva Weinek se instalan aquí para hacer vino fuera de cualquier etiqueta.

El corazón se llama Uhudler, de cepas directas, y en su versión burbujeante se convierte en el Frizzante/Perlwein “Weinecco”: menos pose de Champagne, más verdad local. La presa di spuma se conduce para que la perlage permanezca viva sin artificios; el dosage es herramienta, no maquillaje. En bodega manda el oficio: vinos base limpios, presión controlada, ritmo preciso, sin prisa.

Al entrar en el Schenkhaus se entiende la filosofía: trabajo de equipo entre viña, cocina y bodega, libertad e identidad. No tradición por inercia, sino una firma personal nacida de suelo, sol y un carácter que no negocia.

Weinek

En el borde panónico del Südburgenland, en Hagensdorf, Weinek empieza en 1988 como decisión vital: cuando Martin y Eva Weinek se instalan aquí para hacer vino fuera de cualquier etiqueta.

El corazón se llama Uhudler, de cepas directas, y en su versión burbujeante se convierte en el Frizzante/Perlwein “Weinecco”: menos pose de Champagne, más verdad local. La presa di spuma se conduce para que la perlage permanezca viva sin artificios; el dosage es herramienta, no maquillaje. En bodega manda el oficio: vinos base limpios, presión controlada, ritmo preciso, sin prisa.

Al entrar en el Schenkhaus se entiende la filosofía: trabajo de equipo entre viña, cocina y bodega, libertad e identidad. No tradición por inercia, sino una firma personal nacida de suelo, sol y un carácter que no negocia.