Casa de la Ermita
A los pies de la Sierra del Carche, donde la D.O. Jumilla trabaja con suelos pedregosos y laderas de altura, Casa de la Ermita se ha convertido en una lectura moderna del territorio. Desde 1999, la bodega piensa en parcelas: selección de viñedos en pendiente, manejo cuidadoso de la vid y vendimia selectiva para preservar equilibrio en un clima de mucha luz.
En la elaboración, la madurez mediterránea se ordena con técnica: fermentación a temperatura controlada, extracciones medidas y una crianza escalonada entre acero inoxidable, hormigón y roble, hasta perfiles más clásicos de estilo Crianza. La Monastrell suele ser la columna vertebral, acompañada por variedades complementarias cuando ayudan a expresar el terruño sin maquillarlo.
Con museo del vino y una apuesta clara por la calidad, Casa de la Ermita proyecta Jumilla como origen con profundidad: estructura, textura y una identidad sureña reconocible, lista para competir en el mercado global.Casa de la Ermita
A los pies de la Sierra del Carche, donde la D.O. Jumilla trabaja con suelos pedregosos y laderas de altura, Casa de la Ermita se ha convertido en una lectura moderna del territorio. Desde 1999, la bodega piensa en parcelas: selección de viñedos en pendiente, manejo cuidadoso de la vid y vendimia selectiva para preservar equilibrio en un clima de mucha luz.
En la elaboración, la madurez mediterránea se ordena con técnica: fermentación a temperatura controlada, extracciones medidas y una crianza escalonada entre acero inoxidable, hormigón y roble, hasta perfiles más clásicos de estilo Crianza. La Monastrell suele ser la columna vertebral, acompañada por variedades complementarias cuando ayudan a expresar el terruño sin maquillarlo.
Con museo del vino y una apuesta clara por la calidad, Casa de la Ermita proyecta Jumilla como origen con profundidad: estructura, textura y una identidad sureña reconocible, lista para competir en el mercado global.