Castello di Verrazzano

Entre Florencia y Siena, en la Toscana, Castello di Verrazzano se asienta sobre Greve in Chianti, pleno Chianti Classico. El paisaje conserva una continuidad histórica y unos límites casi inalterados con el paso de los siglos. Las viñas descienden desde el borde del bosque hacia el valle; calizas y arcillas, junto a la frescura de la altitud, dan a la Sangiovese aromas de monte bajo y un final salino.

El trabajo en campo es de oficio: abonado orgánico, control mecánico de hierbas, rendimientos contenidos y vendimia a mano. En bodega se respetan las partidas por parcela, con fermentaciones orientadas a la finura más que a la extracción.

La crianza se apoya en grandes toneles y un uso medido de madera. Así, el Chianti Classico habla de equilibrio, historia y territorio toscano. Un clasicismo vivo, sin artificios.

Castello di Verrazzano

Entre Florencia y Siena, en la Toscana, Castello di Verrazzano se asienta sobre Greve in Chianti, pleno Chianti Classico. El paisaje conserva una continuidad histórica y unos límites casi inalterados con el paso de los siglos. Las viñas descienden desde el borde del bosque hacia el valle; calizas y arcillas, junto a la frescura de la altitud, dan a la Sangiovese aromas de monte bajo y un final salino.

El trabajo en campo es de oficio: abonado orgánico, control mecánico de hierbas, rendimientos contenidos y vendimia a mano. En bodega se respetan las partidas por parcela, con fermentaciones orientadas a la finura más que a la extracción.

La crianza se apoya en grandes toneles y un uso medido de madera. Así, el Chianti Classico habla de equilibrio, historia y territorio toscano. Un clasicismo vivo, sin artificios.