Château Palmer

En las lomas de gravas de Cantenac, Château Palmer marca el pulso de Margaux con una elegancia de gran escala. El nombre recuerda al general Charles Palmer, que desde 1814 amplió la propiedad; en 1855 llegó la clasificación como Troisième Grand Cru Classé.

La finca se entiende como un mosaico de parcelas: vendimia manual, selección estricta y viticultura biodinámica para mantener suelos vivos y viñas equilibradas. Cabernet Sauvignon y Merlot se hunden en gravas günzianas, muy drenantes, que almacenan calor y alargan la maduración.

En bodega manda la precisión: fermentaciones controladas, extracciones suaves y crianza en barrica con roble medido. Así, la casa firma un Margaux que habla de origen antes que de artificio, con estructura finísima y una sensación persistente de lugar.

Château Palmer

En las lomas de gravas de Cantenac, Château Palmer marca el pulso de Margaux con una elegancia de gran escala. El nombre recuerda al general Charles Palmer, que desde 1814 amplió la propiedad; en 1855 llegó la clasificación como Troisième Grand Cru Classé.

La finca se entiende como un mosaico de parcelas: vendimia manual, selección estricta y viticultura biodinámica para mantener suelos vivos y viñas equilibradas. Cabernet Sauvignon y Merlot se hunden en gravas günzianas, muy drenantes, que almacenan calor y alargan la maduración.

En bodega manda la precisión: fermentaciones controladas, extracciones suaves y crianza en barrica con roble medido. Así, la casa firma un Margaux que habla de origen antes que de artificio, con estructura finísima y una sensación persistente de lugar.