Dragon de Quintus

En las laderas calizas de Saint‑Émilion, Dragon de Quintus comparte el pulso de Château Quintus, pero con una voz más directa. Desde que Domaine Clarence Dillon empezó a reunir la propiedad en 2011 alrededor del antiguo Château Tertre Daugay y después integró Château L’Arrosée, el viñedo se volvió un conjunto coherente de roca, vetas de arcilla y côtes empinadas. Merlot y Cabernet Franc se afinan según ese relieve, parcela a parcela.

Como segundo vino, “Le Dragon” mantiene la misma disciplina: selección estricta, vinificación precisa y una crianza medida para construir estructura y equilibrio sin artificios. El nombre alude a la estatua del dragón que vigila el promontorio, símbolo de protección y determinación.

Dragon de Quintus no es un plan B: es la entrada elegante al universo Quintus, un Saint‑Émilion donde piedra, pendiente y oficio se unen con claridad.

Dragon de Quintus

En las laderas calizas de Saint‑Émilion, Dragon de Quintus comparte el pulso de Château Quintus, pero con una voz más directa. Desde que Domaine Clarence Dillon empezó a reunir la propiedad en 2011 alrededor del antiguo Château Tertre Daugay y después integró Château L’Arrosée, el viñedo se volvió un conjunto coherente de roca, vetas de arcilla y côtes empinadas. Merlot y Cabernet Franc se afinan según ese relieve, parcela a parcela.

Como segundo vino, “Le Dragon” mantiene la misma disciplina: selección estricta, vinificación precisa y una crianza medida para construir estructura y equilibrio sin artificios. El nombre alude a la estatua del dragón que vigila el promontorio, símbolo de protección y determinación.

Dragon de Quintus no es un plan B: es la entrada elegante al universo Quintus, un Saint‑Émilion donde piedra, pendiente y oficio se unen con claridad.