Gesellmann
En Deutschkreutz, bastión del Blaufränkisch, Weingut Gesellmann enlaza una historia familiar documentada ya en 1719. Los suelos de limo y arcilla, bajo el calor panónico, aportan cuerpo natural. En los años ochenta, Engelbert Gesellmann abrió un capítulo decisivo para Burgenland al plantar variedades internacionales y adoptar la barrica francesa como herramienta de precisión.
Hoy la viña se lee parcela a parcela, con vendimia manual y selección estricta. La vinificación busca extracción contenida y fermentaciones limpias; después, la crianza combina acero y madera—de fudre grande a barrique—para convertir energía en estructura.
El estilo queda en esa tensión bien medida: denso, arquitectónico y nítido, con persistencia serena, como si el Blaufränkischland encontrara aquí su propia voz.Gesellmann
En Deutschkreutz, bastión del Blaufränkisch, Weingut Gesellmann enlaza una historia familiar documentada ya en 1719. Los suelos de limo y arcilla, bajo el calor panónico, aportan cuerpo natural. En los años ochenta, Engelbert Gesellmann abrió un capítulo decisivo para Burgenland al plantar variedades internacionales y adoptar la barrica francesa como herramienta de precisión.
Hoy la viña se lee parcela a parcela, con vendimia manual y selección estricta. La vinificación busca extracción contenida y fermentaciones limpias; después, la crianza combina acero y madera—de fudre grande a barrique—para convertir energía en estructura.
El estilo queda en esa tensión bien medida: denso, arquitectónico y nítido, con persistencia serena, como si el Blaufränkischland encontrara aquí su propia voz.