En Breitenwaida, en el Weinviertel austríaco, Ingrid Groiss ha construido desde 2010 una voz propia a partir de una tradición familiar de más de dos siglos ligada al Heuriger. Las margas con caliza y yeso alrededor del pueblo imprimen definición y pulso; otras parcelas hacia Fahndorf/Ziersdorf, con gravas, areniscas y sílex, aportan un filo distinto y amplían la lectura del terruño....