LOMBARDO
En la costa occidental de Sicilia, en la luminosa Marsala, Lombardo mantiene vivo desde 1881 el oficio del vino generoso: Giuseppe Lombardo Maltese soñó con llevar sus botas por mar, y esa idea de viaje y permanencia sigue latiendo en cada crianza. Aquí, fortificar es conservar historia.
Grillo, Catarratto e Inzolia maduran con calor y sequedad; tras la fermentación, se añade alcohol vínico para estabilizar y abrir el camino a la larga crianza. Con un ritmo in perpetuum, emparentado con la solera, los vinos jóvenes alimentan a los más viejos en barricas de roble, construyendo capas de tiempo.
Desde el giro de 1773 hasta la Marsala DOC contemporánea, Lombardo narra un Mediterráneo de bodega y madera: estilos Vergine/Soleras y reservas de mayor edad se sostienen en paciencia, control y una artesanía que convierte décadas en patrimonio.LOMBARDO
En la costa occidental de Sicilia, en la luminosa Marsala, Lombardo mantiene vivo desde 1881 el oficio del vino generoso: Giuseppe Lombardo Maltese soñó con llevar sus botas por mar, y esa idea de viaje y permanencia sigue latiendo en cada crianza. Aquí, fortificar es conservar historia.
Grillo, Catarratto e Inzolia maduran con calor y sequedad; tras la fermentación, se añade alcohol vínico para estabilizar y abrir el camino a la larga crianza. Con un ritmo in perpetuum, emparentado con la solera, los vinos jóvenes alimentan a los más viejos en barricas de roble, construyendo capas de tiempo.
Desde el giro de 1773 hasta la Marsala DOC contemporánea, Lombardo narra un Mediterráneo de bodega y madera: estilos Vergine/Soleras y reservas de mayor edad se sostienen en paciencia, control y una artesanía que convierte décadas en patrimonio.