Moric
Entre el Leithakalk y la luz panónica de Großhöflein, Moric ha convertido Burgenland en un relato de precisión. Desde principios de los 2000, Roland Velich busca parcelas de viñas viejas con identidad de ried: laderas pobres del Leithaberg y antiguos viñedos de Blaufränkisch en Mittelburgenland, donde la alta densidad y las raíces profundas regulan el rendimiento por naturaleza.
En bodega manda la contención: vendimia manual, fermentación espontánea, extracción suave y una crianza larga sur lie, seguida de afinado en grandes fudres usados, sin maquillaje de barrica nueva. El embotellado llega cuando el vino está listo, no cuando conviene. Con mínima clarificación y filtración cuidadosa se preservan textura, mineralidad y tensión. Así nace una colección que funciona como mapa del terruño: sobria, exacta y pensada para envejecer.Moric
Entre el Leithakalk y la luz panónica de Großhöflein, Moric ha convertido Burgenland en un relato de precisión. Desde principios de los 2000, Roland Velich busca parcelas de viñas viejas con identidad de ried: laderas pobres del Leithaberg y antiguos viñedos de Blaufränkisch en Mittelburgenland, donde la alta densidad y las raíces profundas regulan el rendimiento por naturaleza.
En bodega manda la contención: vendimia manual, fermentación espontánea, extracción suave y una crianza larga sur lie, seguida de afinado en grandes fudres usados, sin maquillaje de barrica nueva. El embotellado llega cuando el vino está listo, no cuando conviene. Con mínima clarificación y filtración cuidadosa se preservan textura, mineralidad y tensión. Así nace una colección que funciona como mapa del terruño: sobria, exacta y pensada para envejecer.