Perrier Jouet
En el corazón de Épernay, en la Champagne, Perrier‑Jouët sostiene desde 1811 una grandeza silenciosa, atenta a la naturaleza. La cuvée se construye con Pinot Noir y Meunier (40% + 40%), y se eleva con 20% Chardonnay de suelos de creta de la Côte des Blancs; un 10–20% de vinos de reserva aporta memoria al ensamblaje.
En bodega manda la precisión: selección del Coeur de Cuvée, tiraje y larga crianza sobre lías para afinar la perlage. Remuage en pupitres y degüelle en el punto exacto completan el rito. El dosage permanece en clave Brut, para que la creta y la firma de la maison queden nítidas.
Lo que parece lujo es disciplina: trabajo responsable en viñedo, tiempos medidos y una continuidad de mano que convierte cada botella en una declaración de estilo, hecha a lo largo de generaciones.Perrier Jouet
En el corazón de Épernay, en la Champagne, Perrier‑Jouët sostiene desde 1811 una grandeza silenciosa, atenta a la naturaleza. La cuvée se construye con Pinot Noir y Meunier (40% + 40%), y se eleva con 20% Chardonnay de suelos de creta de la Côte des Blancs; un 10–20% de vinos de reserva aporta memoria al ensamblaje.
En bodega manda la precisión: selección del Coeur de Cuvée, tiraje y larga crianza sobre lías para afinar la perlage. Remuage en pupitres y degüelle en el punto exacto completan el rito. El dosage permanece en clave Brut, para que la creta y la firma de la maison queden nítidas.
Lo que parece lujo es disciplina: trabajo responsable en viñedo, tiempos medidos y una continuidad de mano que convierte cada botella en una declaración de estilo, hecha a lo largo de generaciones.