Pratsch Stefan

Entre lomas de loess y vetas de caliza del Weinviertel, “Wine by S. Pratsch” en Hohenruppersdorf representa una Austria muy actual: Stefan Pratsch reunió dos antiguas familias viticultoras del pueblo bajo una misma bodega, sin perder tradición.

Desde hace cerca de treinta años trabajan en ecológico, con cubiertas vegetales, suelos vivos y rendimientos controlados para equilibrar el calor panónico con el aire más fresco que baja a las vaguadas. De viñas propias y de parcelas cuidadas por socios históricos nacen vinos de trazo limpio, donde Grüner Veltliner y Riesling —junto a tintas típicas— se expresan por materia y origen, no por artificio.

En bodega manda la calma: vendimia selectiva, fermentaciones espontáneas cuando conviene, largas crianzas sobre lías y una intervención medida, especialmente en las líneas más naturales. El resultado es seco, preciso y con vocación de guarda: una traducción honesta del paisaje.

Pratsch Stefan

Entre lomas de loess y vetas de caliza del Weinviertel, “Wine by S. Pratsch” en Hohenruppersdorf representa una Austria muy actual: Stefan Pratsch reunió dos antiguas familias viticultoras del pueblo bajo una misma bodega, sin perder tradición.

Desde hace cerca de treinta años trabajan en ecológico, con cubiertas vegetales, suelos vivos y rendimientos controlados para equilibrar el calor panónico con el aire más fresco que baja a las vaguadas. De viñas propias y de parcelas cuidadas por socios históricos nacen vinos de trazo limpio, donde Grüner Veltliner y Riesling —junto a tintas típicas— se expresan por materia y origen, no por artificio.

En bodega manda la calma: vendimia selectiva, fermentaciones espontáneas cuando conviene, largas crianzas sobre lías y una intervención medida, especialmente en las líneas más naturales. El resultado es seco, preciso y con vocación de guarda: una traducción honesta del paisaje.