Raramuri

De la aridez del norte de México nace un destilado de fuerza silenciosa: Raramuri firma un sotol de Chihuahua—y una cultura que convierte la resistencia en identidad. Aquí el terroir no se idealiza; se extrae del crecimiento silvestre.

La base es Dasylirion wheeleri, el “desert spoon”, que necesita 12 a 15 años para alcanzar madurez de cosecha. Se trabajan los corazones de la planta, cocidos varios días en hornos de tierra con leña de mezquite y roble; después fermenta la masa. La destilación es doble en alambiques de cobre, con paciencia, para unir nitidez y profundidad.

Raramuri traduce ese origen en un lujo de contención: silvestre, preciso, respetuoso con paisaje y materia prima. Un spirit que captura el norte mexicano en forma pura—sin artificios, solo sustancia real.

Raramuri

De la aridez del norte de México nace un destilado de fuerza silenciosa: Raramuri firma un sotol de Chihuahua—y una cultura que convierte la resistencia en identidad. Aquí el terroir no se idealiza; se extrae del crecimiento silvestre.

La base es Dasylirion wheeleri, el “desert spoon”, que necesita 12 a 15 años para alcanzar madurez de cosecha. Se trabajan los corazones de la planta, cocidos varios días en hornos de tierra con leña de mezquite y roble; después fermenta la masa. La destilación es doble en alambiques de cobre, con paciencia, para unir nitidez y profundidad.

Raramuri traduce ese origen en un lujo de contención: silvestre, preciso, respetuoso con paisaje y materia prima. Un spirit que captura el norte mexicano en forma pura—sin artificios, solo sustancia real.