Cantine Innocenti

Entre olivares de Toscana, las cuevas históricas de Cantine Innocenti en Montefollonico marcan un estilo de trabajo paciente y artesanal. En las laderas del sur de Siena, parcelas sobre suelos calcáreos y arcillosos, con altura y noches frescas, permiten maduraciones largas; la vendimia se realiza por selección para reflejar cada zona con nitidez.

En bodega se busca precisión: fermentaciones controladas, a veces con levaduras autóctonas, y un afinamiento que combina acero, madera y botella según la cuvée. El trabajo sobre lías finas aporta volumen, mientras que la barrica se usa con moderación para no tapar el terruño. Junto a variedades clásicas toscanas, el Vin Santo es una seña de identidad, criado durante años en pequeños caratelli.

El resultado es una gama pensada para vender origen: estructura, equilibrio y autenticidad por encima de modas.

Cantine Innocenti

Entre olivares de Toscana, las cuevas históricas de Cantine Innocenti en Montefollonico marcan un estilo de trabajo paciente y artesanal. En las laderas del sur de Siena, parcelas sobre suelos calcáreos y arcillosos, con altura y noches frescas, permiten maduraciones largas; la vendimia se realiza por selección para reflejar cada zona con nitidez.

En bodega se busca precisión: fermentaciones controladas, a veces con levaduras autóctonas, y un afinamiento que combina acero, madera y botella según la cuvée. El trabajo sobre lías finas aporta volumen, mientras que la barrica se usa con moderación para no tapar el terruño. Junto a variedades clásicas toscanas, el Vin Santo es una seña de identidad, criado durante años en pequeños caratelli.

El resultado es una gama pensada para vender origen: estructura, equilibrio y autenticidad por encima de modas.