Clos Saint Martin
A un paso del casco histórico de St.Emilion, Clos Saint Martin se esconde tras sus muros como un Grand Cru Classé en miniatura: apenas 1,33 hectáreas, pero con una personalidad nítida. Con raíces documentadas desde comienzos del siglo XIX y en manos de la misma familia desde mediados de ese siglo, aquí la idea de “clos” es disciplina y protección del viñedo.
En los suelos arcillo‑calcáreos del altiplano de caliza, Merlot y Cabernet Franc hunden las raíces buscando frescor y precisión natural. La vinificación se realiza por microparcelas, con fermentaciones “integrales” directamente en barrica y el uso de tinajas de terracota para modelar la textura sin cubrir el terroir. La crianza apuesta por el tiempo: estructura de grano fino, tensión serena y una elegancia contenida que define a Saint‑Émilion.Clos Saint Martin
A un paso del casco histórico de St.Emilion, Clos Saint Martin se esconde tras sus muros como un Grand Cru Classé en miniatura: apenas 1,33 hectáreas, pero con una personalidad nítida. Con raíces documentadas desde comienzos del siglo XIX y en manos de la misma familia desde mediados de ese siglo, aquí la idea de “clos” es disciplina y protección del viñedo.
En los suelos arcillo‑calcáreos del altiplano de caliza, Merlot y Cabernet Franc hunden las raíces buscando frescor y precisión natural. La vinificación se realiza por microparcelas, con fermentaciones “integrales” directamente en barrica y el uso de tinajas de terracota para modelar la textura sin cubrir el terroir. La crianza apuesta por el tiempo: estructura de grano fino, tensión serena y una elegancia contenida que define a Saint‑Émilion.