Garvey
Bajo la luz blanca de la albariza en Jerez, Garvey escribe desde 1780 una historia de comercio y carácter. William Garvey, irlandés llegado a Cádiz en busca de ovejas merinas, terminó fundando una bodega que en el siglo XIX se convirtió en uno de los grandes expedidores del Marco, con San Patricio como emblema.
Aquí el Jerez se construye con solera y criaderas: vinos base de Palomino que envejecen bajo flor o en crianza oxidativa, y una fortificación con aguardiente que fija el estilo. En las naves frescas, la brisa atlántica y la merma lenta convierten cada bota —pipe tras pipe— en memoria acumulada.
Garvey sigue siendo una voz clásica del Marco de Jerez, donde suelo calizo y tradición marcan el paso. Es la unión de precisión en el ensamblaje y paciencia larga, pensada para quienes buscan autenticidad sin concesiones.Garvey
Bajo la luz blanca de la albariza en Jerez, Garvey escribe desde 1780 una historia de comercio y carácter. William Garvey, irlandés llegado a Cádiz en busca de ovejas merinas, terminó fundando una bodega que en el siglo XIX se convirtió en uno de los grandes expedidores del Marco, con San Patricio como emblema.
Aquí el Jerez se construye con solera y criaderas: vinos base de Palomino que envejecen bajo flor o en crianza oxidativa, y una fortificación con aguardiente que fija el estilo. En las naves frescas, la brisa atlántica y la merma lenta convierten cada bota —pipe tras pipe— en memoria acumulada.
Garvey sigue siendo una voz clásica del Marco de Jerez, donde suelo calizo y tradición marcan el paso. Es la unión de precisión en el ensamblaje y paciencia larga, pensada para quienes buscan autenticidad sin concesiones.