Joseph Perrier

Bajo la creta de Châlons‑en‑Champagne, Joseph Perrier—fundada en 1825—envejece en galerías galo‑romanas de tres kilómetros, perforadas por pozos de luz y ventilación: una ingeniería natural antes de la electricidad. Arriba corre la añada; abajo manda la paciencia, sur lattes, a temperatura constante.

En bodega, cada partida permanece primero aislada: fermentaciones separadas por cru y por variedad, y solo después el assemblage. Cuvée Royale Brut se apoya en 35% Chardonnay, 35% Pinot Noir y 30% Meunier, con aprox. 20% de vinos de reserva, 36 meses sobre lías y un dosage en torno a 7 g/L. Tras el tiraje, la toma de espuma desciende aquí al ritmo de la piedra. Pointage, remuage en pupitres, dépointage y degüelle conservan un vocabulario de manos y precisión. Una casa clásica y despierta: tradición como técnica, no nostalgia.

Joseph Perrier

Bajo la creta de Châlons‑en‑Champagne, Joseph Perrier—fundada en 1825—envejece en galerías galo‑romanas de tres kilómetros, perforadas por pozos de luz y ventilación: una ingeniería natural antes de la electricidad. Arriba corre la añada; abajo manda la paciencia, sur lattes, a temperatura constante.

En bodega, cada partida permanece primero aislada: fermentaciones separadas por cru y por variedad, y solo después el assemblage. Cuvée Royale Brut se apoya en 35% Chardonnay, 35% Pinot Noir y 30% Meunier, con aprox. 20% de vinos de reserva, 36 meses sobre lías y un dosage en torno a 7 g/L. Tras el tiraje, la toma de espuma desciende aquí al ritmo de la piedra. Pointage, remuage en pupitres, dépointage y degüelle conservan un vocabulario de manos y precisión. Una casa clásica y despierta: tradición como técnica, no nostalgia.