Kollwentz
En la ladera sur del Leithagebirge, sobre Großhöflein, el Weingut Kollwentz Römerhof entiende el concepto de “estate” al pie de la letra: viñedos propios, uva propia, vino propio. El paisaje guarda memoria: Rieden como Steinzeiler o Tatschler aparecen ya en documentos de 1569/1570, y la trayectoria familiar en el Römerhof está acreditada desde 1775.
Las parcelas suben de unos 170 a más de 300 metros, entre caliza y roca cristalina, con vientos que mantienen la frescura. Katterstein, Gloria o Point se trabajan con mano experta y vendimia selectiva. En bodega manda la precisión: extracción medida, crianza combinando grandes fudres y barricas, y tiempos largos para que la estructura encuentre su calma. Así se expresa el Leithaberg DAC con profundidad y tensión, un estilo que nace del terroir y de una disciplina silenciosa.Kollwentz
En la ladera sur del Leithagebirge, sobre Großhöflein, el Weingut Kollwentz Römerhof entiende el concepto de “estate” al pie de la letra: viñedos propios, uva propia, vino propio. El paisaje guarda memoria: Rieden como Steinzeiler o Tatschler aparecen ya en documentos de 1569/1570, y la trayectoria familiar en el Römerhof está acreditada desde 1775.
Las parcelas suben de unos 170 a más de 300 metros, entre caliza y roca cristalina, con vientos que mantienen la frescura. Katterstein, Gloria o Point se trabajan con mano experta y vendimia selectiva. En bodega manda la precisión: extracción medida, crianza combinando grandes fudres y barricas, y tiempos largos para que la estructura encuentre su calma. Así se expresa el Leithaberg DAC con profundidad y tensión, un estilo que nace del terroir y de una disciplina silenciosa.