Silvia Heinrich
En pleno Deutschkreutz, Silvia Heinrich da forma al Mittelburgenland con tintos de origen nítido: primero el terruño, después el adorno. El viñedo familiar está documentado desde 1767 y su identidad gira alrededor del Blaufränkisch, abordado como un mapa de parcelas y viñas para expresar cada matiz del Burgenland.
El Goldberg, con cepas en producción desde 1947, es el corazón del patrimonio, junto a nombres como Hochberg, Neuberg o Siglos. Arcillas calcáreas, clima panónico y noches frescas aportan tensión; el cultivo cercano a la naturaleza y la vendimia manual afinan cada selección.
En bodega manda la paciencia: fermentación espontánea, extracción contenida y crianza en madera grande, con barrique solo cuando aporta equilibrio. El resultado son vinos estructurados y longevos, fieles a la personalidad del Mittelburgenland.Silvia Heinrich
En pleno Deutschkreutz, Silvia Heinrich da forma al Mittelburgenland con tintos de origen nítido: primero el terruño, después el adorno. El viñedo familiar está documentado desde 1767 y su identidad gira alrededor del Blaufränkisch, abordado como un mapa de parcelas y viñas para expresar cada matiz del Burgenland.
El Goldberg, con cepas en producción desde 1947, es el corazón del patrimonio, junto a nombres como Hochberg, Neuberg o Siglos. Arcillas calcáreas, clima panónico y noches frescas aportan tensión; el cultivo cercano a la naturaleza y la vendimia manual afinan cada selección.
En bodega manda la paciencia: fermentación espontánea, extracción contenida y crianza en madera grande, con barrique solo cuando aporta equilibrio. El resultado son vinos estructurados y longevos, fieles a la personalidad del Mittelburgenland.